19 de noviembre 2017

Reporte Obligado

SEÑOR DE HUANCA, FE DE MONTAÑAS

El Señor de Huanca es la imagen del Cristo sacrificado que causa gran fervor y devoción entre los católicos de Cusco y el Perú.

Cada año en el mes de setiembre los fieles concurren a Huanca, lugar ubicado unos a 50 Km de la ciudad de Cusco y que según los devotos, es el lugar que Dios escogió para vivir.

El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la festividad del Señor de Huanca y a la peregrinación al santuario del Señor de Huanca, en el distrito de San Salvador, provinicia de Calca, por ser manifestaciones de fe que constituyen un importante eje de cohesión social que afianza los vínculos históricos y sociales de la población cusqueña


SEÑOR DE HUANCA, FE DE MONTAÑAS

En la festividad del Señor de Huanca, cuya fecha central es el 14 de setiembre, también  se aprecian diversas manifestaciones culturales y ritos religiosos que son importantes referentes de la identidad cusqueña.

La postulación para lograr la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación de la Festividad en honor al Señor de Huanca y a la Peregrinación al Santuario del Señor de Huanca, fue elaborado por un equipo profesional multidisciplinario del Ministerio de Cultura Cusco. 


EL origen de este Cristo que habría aparecido en el siglo XVII, la más destacada de las historias cuenta que un día un indio llamado Diego, quien ya estaba cansado de los maltratos de sus patrones (algunos dicen que era minero) decidió escapar de ellos, fue entonces que Diego llegó hasta Huanca donde rezó todo el día y toda la noche para no ser encontrados. Se dice que cuando cayó la noche este indio tuvo una revelación, delante de él se encontraba un Cristo Sangrante; el hombre entonces se llenó de emoción y decidió llamar a un pintor, uno de los más destacados del pueblo para que inmortalizara la imagen que él acababa de ver, en piedra.


SEÑOR DE HUANCA, FE DE MONTAÑAS

El pintor que trajo hizo su labor y parecía, según cuentan, que una mano divina guiaba cada uno de sus trazos para poder realizar la pintura exacta del Cristo sufriente que Diego había observado. Se dice que el culto permaneció en secreto por algunos años y que este Señor era adorado por los indígenas. Siguiendo las historias posteriores se narra que en el siglo XVIII un minero llamado Pedro Valero, quien no vivía en el Cusco enfermó gravemente, las historias cuentan que nadie le daba cura a su mal hasta que un día apareció un médico extraño que logró salvar al hombre, Don Pedro muy agradecido, le solicitó al hombre que pidiera lo que él quisiera que dejaba todo su oro a su disposición, pero el hombre no se interesaba por las riquezas, insistiendo entonces Don Pedro sobre el pago para el médico este solo le dijo que si quería agradecerle fuera a visitarlo al Cusco en un pueblo llamado Huaca y que él se llamaba Enmanuel y luego desapareció.


SEÑOR DE HUANCA, FE DE MONTAÑAS

Don Pedro fue al Cusco poco tiempo después, pero nadie supo darle razones acerca del médico llamado Enmanuel, el minero permaneció en la ciudad por algún tiempo, pero sin seguir teniendo resultados. Cuenta la historia que un día, cuando ya estaba por irse vio que unos pobladores traían leña de buena calidad, curioso pregunta el sitio de procedencia a lo que los indígenas contestan que de Huanca, sorprendido por la respuesta Don Pedro le pide a los hombres que lo guíen hasta ahí, a lo que los indígenas contestan que lo harán, pero que ahí no vive nadie. El minero llega hasta Huanca y en efecto no hay gente viva en el sitio, Don Pedro entonces descubre la piedra cubierta que guarece la imagen del Santo Señor, con sus propias manos descubre la imagen y sorprendido halla en ella la representación del médico que le salvara la vida, se dice que desde entonces la fama del Señor de Huanca aumentó superando el culto indígena que había recibido hasta entonces y congregando, como ahora, a miles de fieles hasta su lugar de encuentro.


SEÑOR DE HUANCA, FE DE MONTAÑAS

En la parte baja del santuario del Señor de Huanca se halla la zona comercial , donde decenas de puestos ofrecen a los fieles representaciones en miniatura de los cuadros donde se ve a Jesucristo sangrante, casas, vehículos, tiendas, pasaportes, títulos universitarios, licencias de conducir, millones de soles, dólares y euros. Al final de cada misa los asistentes las hacen bendecir.


SEÑOR DE HUANCA, FE DE MONTAÑAS