19 de noviembre 2017

Reporte Obligado

¿Y LA YAPITA CASERA? ¿Y LA YAPITA CASERA?

¿Y LA YAPITA CASERA?

¿Y LA YAPITA CASERA? ¿Y LA YAPITA CASERA?

Mientras caminas por las calles de la ciudad del Cusco, alrededor del mercado central, personas como tú y yo,  viendo progresar a cusqueños que con pequeñas bancas y costalitos viejos se ganan el pan de cada día, señoras que vienen desde lejos, caminando horas, trayendo productos naturales para el consumo, que con una sonrisa y voz amable te ofrecen su producto.


Y en medio del bullicio de las personas de repente se escucha ‘‘una  rebajita casera, tan poquito, y su aumento’’ y ellas amablemente jamás se negaran, muchos se aprovechan de ese buen corazón, la osadía de algunas personas en pedir una rebaja, sin saber todo el esfuerzo que hicieron para que esos productos llegaran a la ciudad.

La inconsciencia de algunas personas que no valorar el esfuerzo de los prójimos, que por necesidad de alimentar a sus familias y educar a sus hijos, hacen lo impensable, y tienen la intrepidez de deshonrar su producto.


¿Y LA YAPITA CASERA?

 Cuándo van a un centro comercial, los productos te los venden a costos altos, donde simplemente te ofrecen lo mismo que las vendedoras de las calles, con la única diferencia que estos van con envolturas simpáticas o quizá sea de una producción no natural; es ahí donde pagan en silencio como si el miedo de poder reclamar y pedir una rebajita se esfumara, donde el poder de humillar se pierde,

El miedo a quedar en vergüenza ante las personas que observan , dominadas también por el poderoso capitalismo o simplemente el querer quedar bien delante de todos , pero de algo estoy segura que muchas veces fuiste el protagonista principal de pasar por esto.


¿Y LA YAPITA CASERA?

No digo, que no compres en los supermercados pero eso si recuerda el esfuerzo que realizan las personas para brindarte esos alimentos que quizá no vengan con envolturas simpáticas, pero ahora  antes de pedir tu ‘‘yapita’’ piénsalo bien.