EL SILENCIO DE LOS INOCENTES Crónica de un crimen sin resolver EL SILENCIO DE LOS INOCENTES Crónica de un crimen sin resolver

La provincia de Canas atraviesa uno de los más confusos y complicados casos de corrupción, el caso de Uriel Morales es la muestra más clara de ello; este joven estudiante de la facultad de Arquitectura que realizó sus prácticas en la Municipalidad provincial  de Canas en el área de infraestructura, desapareció misteriosamente el 04 de febrero de 2016 y su cuerpo fue hallado 62 días después en las orillas del rio Apurímac exactamente en los alrededores de la propiedad del Alcalde Raúl Achahui Núñez.

El lunes 06 de febrero, el cuerpo de Uriel Morales fue entregado a sus familiares un año después de su deceso, lo preocupante del caso es que no existe hasta ahora un documento oficial de necropsia que indique realmente como falleció; solo existen especulaciones, el cuerpo fue paseado por diversas partes del Perú, (Ayacucho y Lima fueron unas de ellas). Su hermano Walter Morales dijo que la muerte de su hermano no fue por causas naturales sino, un asesinato; pues Uriel Morales habría descubierto algún caso de corrupción dentro de la Municipalidad y decidieron callarlo para siempre.


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A pesar que la Municipalidad no dio ni dará ninguna información acerca de este tema, este caso no quedará impune porque Uriel no fue el único asesinado, los ex Regidores Carlos Chuquitapa, Celestino Bravo y el alcalde de Condorcanqui Sixto Mamani Huillca murieron en extrañas circunstancias. La Provincia de Canas no le será indiferente a Uriel Morales, el 23 y 24 de febrero se movilizarán exigiendo que las investigaciones puedan dar prontamente con los responsables.

¿Hasta cuando nuestro país seguirá manchándose de sangre inocente? ¿Hasta cuándo callarán a los que denuncian los malos manejos?, los casos de corrupción aumentan en el Perú y las autoridades deben investigar en serio, capturar y entregar a la justicia a los responsables de este caso. El pueblo Cusqueño no debe dejar que este crimen se quede impune, porque así como Canas deben existir muchas más provincias alejadas de Cusco donde la corrupción es pan de cada día y los inocentes siguen reprimiendo su voz.