24 de septiembre 2017

Reporte Obligado

PLAZA DE ARMAS CUSQUEÑA, MÍSTICA E HISTÓRICA PLAZA DE ARMAS CUSQUEÑA, MÍSTICA E HISTÓRICA

PLAZA DE ARMAS CUSQUEÑA, MÍSTICA E HISTÓRICA

Con sus calles empedradas, sus casas de estilo colonial y su enorme historia la plaza de Armas de Cusco es el centro de la vida cultural y social de la ciudad. En cada esquina palpita la historia, este lugar es un museo al aire libre.

Según data la historia Manco Cápac llegó al valle del Cusco, se instaló en los alrededores de un pantano ubicado entre dos riachuelos, Sinchi Roca sucesor de Manco Cápac secó el pantano con tierra traída de las montañas y posteriormente Pachacútec se encargó de secarlo totalmente tapando el pantano con arena traída del litoral costeño. Fue considerado el centro religioso y administrativo del incanato, alrededor de la plaza se encontraban los palacios de Pachacútec, Huayna Cápac y Viracocha Inca.

Aún no hay acuerdo sobre el verdadero nombre en quechua que llevó la actual Plaza de Armas durante la época de los incas, autores como María Rostworowski indican que fue llamada Aucaypata (Awqay Pata, lugar del guerrero) en cambio Víctor Angles refiere que fue Huacaypata (Waqay Pata, lugar del llanto). Éste último explica que la plaza estaba conformada por dos sectores: Huacaypata y Cusipata y ambos tendrían un significado simbólico pues mientras que el primero significa lugar del llanto el segundo significa lugar del regocijo (actualmente ese lugar se llama plaza Regocijo).

Después de la invasión por parte de los españoles, nuestra Plaza de Armas fue modificada ya que la rodearon de templos y mansiones construidas sobre los cimientos de los palacios incas que ya existían.

Uno de los sucesos más importantes que se dieron en esta plaza datan del 18 de mayo de 1781, un prócer de la historia peruana que luchó contra los invasores españoles fue ejecutado, José Gabriel Condorcanqui Noguera, descendiente del último inca de Vilcabamba, encabeza la principal revolución indígena y anticolonial que se dio en el continente en aquella época. La sublevación es reprimida violentamente y termina con el juicio y ejecución de Túpac Amaru II en la plaza de Armas de Cusco. La sentencia le obliga a presenciar la tortura y ejecución de sus amigos, aliados, hijos y esposa Micaela Bastidas. Posteriormente intentan descuartizarlo atando su cuerpo a cuatro caballos, finalmente es decapitado y diversas partes de su cuerpo son expuestas en diferentes lugares del virreinato.

En 1872 se instaló la actual pileta de hierro fundido y en la cúspide se colocó un monumento al primer soberano Inka Manco Capaq.

Actualmente la Plaza de Armas es sin duda uno de los lugares más bellos y acogedores del mundo, desde su establecimiento hace más de tres mil años hasta hoy. Ha tenido innumerables cambios, procesos sublimes y gratos pero también algunos violentos; sin embargo, su esencia no se ha perdido aún se conservan las cimentaciones incas sobre las cuales se construyeron la Catedral, La iglesia del Triunfo, La Sagrada Familia y La Compañía así como los ocho portales que rodean este místico y bien conservado lugar.