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INCENDIOS FORESTALES: UN MAL DE NUNCA ACABAR
OPINIÓN
25/09/2021

INCENDIOS FORESTALES: UN MAL DE NUNCA ACABAR

por Arnold Quispe Huanca

Los incendios forestales en la región Cusco, cobran frecuentemente protagonismo y generan una gran alarma en los ciudadanos, por el riesgo de pérdida de vida humana, la destrucción de un importante número de hectáreas forestales y por la muerte de buena cantidad de animales, entre ellos especies en extinción.

Aunque son varios los factores que causan los incendios, dos son los más comunes, la mano del hombre, que con sus constantes actividades generan una quema pavorosa de la flora que arrasa con todo a su paso y las continuas sequías acompañadas de altas temperaturas que condicionan un alto grado de sequedad en la vegetación.

El hombre también es responsable de la quema de residuos agrícolas y pastos naturales que como parte de una mala práctica agrícola cree en la incineración de la parcela para lograr la supuesta regeneración del terreno. 

De acuerdo al Ministerio de Agricultura (Minagri), Cusco es una de las regiones que produjo aproximadamente 66 alertas de fuego forestal lo que lo convierte en uno de los departamentos con mayor número de alertas y ello es motivo de preocupación para toda la comunidad cusqueña. Es importante entonces que existan ciertas medidas que permitan mermar el riesgo de incendio forestal cada año que afecta a la población y al medio ambiente. Dado que cada año se repite, los organismos de gobierno se dedican solo a contabilizar los casos de incendios y daños, pero hasta ahora no pueden tomar acciones directas de prevención con las comunidades campesinas. 

Hay varias entidades que pertenecen al Gobierno Regional, cumplen las mismas funciones y cada una va por su lado; hay duplicidad de esfuerzos y dispendio de recursos humanos y económicos para la misma tarea. “Cada uno defiende su fuero” y ahí están los escasos resultados.

Es indispensable educar a la comunidad, enseñarles a ser responsable a la hora de realizar fogatas en zonas de campamento, organizarse entre los vecinos en caso de ocurrir un incendio y sobre todo contar con Plan de Emergencia para Incendios Forestales que sea acorde a la realidad de cada lugar. Los organismos de respuesta deben estar preparados para enfrentar estos incendios que aparecen frecuentemente en zonas como el valle sagrado, comunidad de Quillhuay del distrito de Coya (Calca), Qenqo del parque arqueológico de Sacsayhuamán y en distritos de San Sebastián, San Jerónimo, Andahuaylillas y Lucre

Si no se realizan los esfuerzos necesarios para evitar las causas de la aparición del fuego, las administraciones del gobierno del Cusco nos estarán condenando a que todos los años los incendios arrasen con los montes y animales. Por otra parte, el humo generado por los incendios forestales puede desencadenar ataques de asma, dolores de cabeza, daños de diversa magnitud a las vías respiratorias, y hace que las personas más vulnerables se contagien con enfermedades como la covid -19.

Si siguen restándole importancia a los incendios forestales, terminaremos lamentando el daño invaluable de nuestra flora y fauna del Cusco.