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LA COMBI DE MI CIUDAD
OPINIÓN
21/02/2017

LA COMBI DE MI CIUDAD

por Sharon Cárdenas Tohalino

Viajar en el transporte público es todo un reto para el ciudadano de a pie, quien al no contar con un vehículo propio sufre la desagradable experiencia de trasladarse en “la combi” como todos la conocemos.

Subir al carro a empujones por parte del señor cobrador, soportar el arranque brusco ocasionado por el chofer y terminar aplastado al final del pasillo es solo la rutina a la que estamos acostumbrados todos los que usamos este medio para trasladarnos a diario.

¿Pero qué otros problemas existen al usar el colectivo? Uno de los más graves y resaltantes es la carrera que existe entre conductores tanto de la misma empresa como de la competencia para recoger más transeúntes o simplemente porque la hora les gana, ocasionando muchas veces lesiones en los pasajeros, y si la disputa es mayor pueden hasta causar accidentes de tránsito.

Otras de las dificultades que pasamos al trasladarnos en estos vehículos urbanos son el maltrato y falta de respeto por parte de los cobradores, no existe higiene alguna en el lugar y vivimos con la constante amenaza por parte de las empresas de transporte público para incrementar el pasaje urbano.

No es suficiente con realizar operativos para revisar los papeles de los conductores, o poner inspectores de transporte urbano una vez al mes en ciertas calles de la cuidad, ni mucho menos poner una papeleta al chofer que infringe las reglas de tránsito. Sino, es necesario realizar una inspección a fondo de los vehículos, capacitar al personal que presta este servicio y poner sanciones más drásticas a los que infringen con las normas de circulación.