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LA OFRENDA A LA TIERRA, UNA COSTUMBRE, UN RITO DE AUTÓCTONOS ANDINOS
OPINIÓN
25/09/2017

LA OFRENDA A LA TIERRA, UNA COSTUMBRE, UN RITO DE AUTÓCTONOS ANDINOS

por Manuel Hancco Halire

Los Apus, Dioses que protegen la Prosperidad y el porvenir

Antiguamente nuestros ancestros los Incas, desarrollaron un estrecho vínculo de respeto, temor y adoración con la naturaleza. Hombres y animales dependían exclusivamente de lo que la tierra producía y proveía, esto llevó a la necesidad de expresar su veneración a la tierra como fuente de vida. La religión del mundo andino parte de ritos ancestrales que vinculan al hombre con su hábitat. Para la cosmovisión andina, el Inti, o dios Sol, era uno de los dioses más importantes, los Apus constituían los espíritus que habitaban en las montañas tutelares y la Madre Tierra (Pachamama) era la diosa de la fertilidad.

En nuestros tiempos la ofrenda a la Tierra se realiza el primer día de agosto y durante el mes, dicen los autóctonos del Andinos, que en esta época de la (Pachamama); madre tierra o diosa de la fertilidad necesita alimentarla, nutrirla. Repetir esa costumbre fortalece los horizontes de un buen futuro y les devuelva protección, alimentos, buena cosecha, prosperidad, buena salud, buena economía, estudios, viajes, curaciones con mucha fe. Se trata de una deidad que manifiesta la partición entre el dar y quitar, pues así como favorece y cuida, también castiga y reclama sacrificios. Es compasiva, pero también vengativa, caprichosa, arbitraria e impredecible.  Por ello es respetada y temida.

De igual modo invoca a los tres supremos del mundo Andino: Hanan pacha (el mundo de arriba); Kay pacha (este mundo); y el Ukhu pacha (el mundo de abajo o interior), son representados por los componentes de la ofrenda, y un brindis ritual (CH’alla) que es bebido con chicha de jora o aguardiente. La Ofrenda a la Tierra termina con la quema, para que así retornen al lugar de donde provienen, elevándose al cielo mientras las cenizas son enterradas en la tierra para completar el ciclo. Según la creencia: si las cenizas salen negras significa que la ofrenda no es del agrado de la madre tierra, si salen blancas quiere decir que si es de su agrado y habrá prosperidad. En Cusco se invoca a los Apus tutelares del Apu Ausangate, Apu Pachatusan, Apu Picol, Apu Sencca, Apu Sajsayhuaman, Mama Simona, Apu Huanacaure.

La ofrenda a la tierra, lo ejecuta una familia o una comunidad, dependiendo la clase de petitorio a la madre tierra, el Paq’o o Chamán o Curandero es contratado, inclusive existe ofrenda de alto costo económico, según sus creyentes, la madre tierra recibe con agrado y hace cumplir sus deseos, sin olvidar que la coca sagrada es protagonista en estos rituales, normalmente lo realizan pasado las doce de la noche (amanecer del día uno de agosto) y en algunos casos lo hacen de día a manera de espectáculo como: Saqsaywaman , organizada el Municipio y Región de Cusco.