23 de septiembre 2019

Reporte Obligado

NO PIDO MUCHO NO PIDO MUCHO

NO PIDO MUCHO

“Desperté porque sentí una patada brusca de una señora que me arreaba fuera de la puerta de su negocio que estaba por abrir. Me levanté y me fui confundido y sin entender qué había hecho para recibir un trato tan despectivo. Aún un poco congelado por la helada de la noche empecé a caminar sin rumbo. Veo a la gente apurada y corriendo, algunos me empujaban, otros me veían con asco pues, debo admitir, estoy sucio y hasta un poco maloliente, pero no porque yo quiera. Hace un par de días una señora muy malhumorada me echó un balde de agua verdosa mientras me pegaba con un periódico enrollado, solo porque me quedé mirando a través de la ventana de su restaurante la comida que servían; no me culpen, ese día sólo había comido un pedazo, más bien un hueso de pollo, que me encontré por la calle. En fin, ya estoy acostumbrado a que me boten. Pero no lo entiendo, no le hice nada malo a nadie, yo no les ladro, nunca en mi vida mordí nadie, no suelo pelearme con otros perros que me molestan en la calle, apenas soy un cachorro. Como yo, existen muchos perritos que fueron botados de su casa, incluso otros que nacieron en la misma calle y su casa es toda la ciudad, otros que escaparon por sí solos de algún dueño abusivo que experimentaba con ellos y los maltrataba. Me pregunto si existirá alguien que aún pueda quererme, no pido mucho, ya aprendí a sobrevivir con poquita comida, ya me acostumbré a no recibir caricias y a que nadie juegue conmigo. Solo pido cariño, un espacio no tan grande donde dormir y que no haga frío, alguien a quien recibir y moverle la cola cada vez que llegue a casa, comida que no esté podrida ni sucia por haber estado en la basura. Pido que alguien, alguna vez pasando por la calle me vea, así medio sucio, estirado en alguna plaza y que la nobleza de su ser alcance para que se acerque a mí, y decida llevarme a su casa y adoptarme, en su vida y en su corazón.”


NO PIDO MUCHO NO PIDO MUCHO