25 de junio 2019

Reporte Obligado

WILFREDO, UN NIÑO ESTIBADOR “EMPUJANDO SUEÑOS” WILFREDO, UN NIÑO ESTIBADOR “EMPUJANDO SUEÑOS”

WILFREDO, UN NIÑO ESTIBADOR “EMPUJANDO SUEÑOS”

Hola, yo me llamo Wilfredo, tengo 12 años, vengo de Ocongate la tierra hermosa de los canticos y de los nevados, yo llegue a Cusco hace tres años, vivo  con mis papás y mi hermano mayor, quienes decidieron venir a esta ciudad, para darnos una mejor educación que la que teníamos en mi pueblo, a veces el dinero que ganan mis papas no alcanza en mi casa. es así que empecé a trabajar en el mercado Vinocanchon como estibador, los primeros días una señora del mercado me alquilaba el carrito, ya después juntando mi dinero me pude comprar mi carrito para trabajar y ayudar a mi mamá con los gastos de la casa.

A las 5:00 de la mañana yo ya estoy con los pies firmes para ir al mercado Vinocanchon a trabajar con mi hermano mayor que también es estibador, él fue el que me enseño a trabajar llevando cargas en mi carrito. Mi hermano tiene 14 años y gana mejor que yo porque el lleva cargas demasiado pesadas, por cada recorrido que hago cobro 1.00 o 1.50.

Frank y Royer son mis mejores amigos que también trabajan dentro del mercado Vinocanchon. Trabajamos más de 30 niños llevando cargas de las señoras, nosotros no pertenecemos a un sindicato como lo están los señores mayores es por ello que a veces nos molestan, porque somos pequeños y les hacemos la competencia.

A mí me gusta trabajar porque me divierto mucho empujando mi carrito - hago carreras con mis amigos a ver “quién gana más”, el carrito al principio no era mío lo alquilaba a 3.00 soles de una señora que trabaja en el mercado vendiendo frutas pero juntando mi dinero pude comprarme mi carrito.

Mi trabajo es recorrer y observar entre la multitud de personas quienes necesiten ayuda para llevar sus cargas.

De vez en cuando las señoras me dicen que lleve sus cargas hasta sus casas, vecinas de San Jerónimo y les cobro 2.00 soles. Después de trabajar me siento un poco cansado, siento dolores en las manos, espalda y pies que es por las reiteradas veces que llevo cargas por las tardes cuando ya no hay mucho trabajo me voy a una esquina y trato de distraerme con mis amigos nos reunimos para jugar.

Mi trabajo termina las 5 de la tarde, el dinero que gano trabajando, le doy a mi mamá y una parte ella me lo guarda para comprarme mis útiles para el colegio. Cuando yo sea grande quiero ser ingeniero para poder construir carreteras.


WILFREDO, UN NIÑO ESTIBADOR “EMPUJANDO SUEÑOS” WILFREDO, UN NIÑO ESTIBADOR “EMPUJANDO SUEÑOS”